Diario de un via je a Paris: dia 3 (21/10/2009)

Hoy se le puede dar un 10 a los meteorologos, ya que las predicciones de lluvia que estaban colgadas en Internet desde hace una semana se hicieron realidad, y aunque la lluvia era fina y sin mucho viento, empapaba... Mi pareja tenia un impermeable con capucha y se salvo de acabar con el pelo chorreando como yo, que aunque tenia una gabardina larga, no llevaba ni un misero paraguas, pero eso de ir POR FIN por nuestra cuanta, a nuestro aire, se noto agradablemente.

Nos levantamos un poco mas tarde, sobre las ocho, y decidimos visitar el parque Monceau, que esta al lado del hotel, un parque con estilos muy variados, donde se encuentran varios túmulos (al menos, eso nos parecieron, ya que la pirámide y una especie de monolito que encontramos allí tenían esa pinta, pero ya lo miraremos por Internet), así como un lago con unas columnas grecoromanas a su alrededor que le daban un aspecto antiguo... Muchas estatuas y un puente que cruzaba un pequeño estanque, conformaban su variopinta estructura... Todo muy bonito y con unos olores a su alrededor a flores aromáticas y a resina muy intensos, que junto con el olor a leña quemada, seguramente de algún restaurante asador o de alguna casa con calefacción por chimenea, daban una sensacion de estar en medio de un pueblo de alta montaña, a un par de días de caer las primeras nieves.

Según salimos del parque nos dirigimos hacia la plaza de la Concordia, con su monolito en medio de ella, y edificios gubernamentales a su alrededor, donde visitamos también el parque de los Campos Elíseos, bastante largo pero sin mucho aliciente en su interior, salvo los típicos cafés caros de la zona... A estas alturas, yo estaba ya chorreando con la fina lluvia caída pero disfrutando como un niño pequeño, con ganas casi de ponerme a chapotear en los charcos, pero la situación no era la idónea, que se le va a hacer... eso de ser responsable (aunque me pierda por las calles y tarde en dar con un sitio) es algo tedioso, solo llevadero cuando te debes a tu pareja y sabes que necesita de tu ayuda para disfrutar tanto como tu, y que ponerte en medio de la calle a cantar "just singing in the rain, just singin in the rain..." no es una buena opción.

Volvimos de nuestro recorrido matinal y nos acercamos a una "bolangerie", donde tienen unos croasants, unas baguettes, y unos dulces increíbles. y donde descubrimos que ponen unas sopas del día que quitan el hipo, pidiendonos un par de ellas para almorzar junto con un pan de leña, quedandonos saciados... Ya por la tarde, descansamos un poco y, POR FIN, cuando estábamos un poquito recuperados, hicimos lo que se hace en la ciudad del amor, o sea, saborear nuestros cuerpos y dejar que fluya el deseo (al menos, el poco que quedaba después de tanto molimiento), con lo cual, diriase que era el preludio de lo que mas adelante vendría.

Ya, por la tarde noche, nos fuimos al Arco del Triunfo a sacar fotos a su perenne llama, recuerdo de sus caídos en batallas pretéritas, y dudamos de si subir o no a la parte alta para ver todo su contorno, pero optamos por no subir, ya que el cansancio y las ganas de ver algo mas eran mayores (eso si, en el subterraneo que se dirige al metro y a la superficie del Arco, encontramos una tienda donde compre un paraguas, para no mojarnos otra vez)... Nos fuimos a ver tiendas y a comprar cositas para familiares, entrando en una de ellas y llevándonos algo, para posteriormente comprar algún souvenir en una tienda cercana, dando por terminada la jornada y volviendo al hotel.

Cenamos con lo ya comprado en días atrás, y nos acostamos relativamente pronto, quedandose dormida mi pareja enseguida mientras yo intentaba entrar a Internet para subir fotos a mi pagina en Facebook, pero se ve que había mucha gente conectada en el hotel a esa hora que se me caía fecalmente, cansándome y dejando las fotos para otro momento... Mañana seguiré contando mas cosas de nuestro cuarto día en París. "À Bientôt", que significa , hasta pronto.

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